1. Dios le ama y desea darle una vida con propósito
Este principio parte del amor incondicional de Dios hacia cada persona. Como dice Juan 3:16, Dios nos ama tanto que envió a Su Hijo para que podamos tener vida eterna. No es una vida vacía o sin sentido, sino una vida plena, llena de propósito y significado. Dios quiere que cada uno descubra y viva ese propósito que Él tiene para nosotros, y que nuestra existencia refleje ese amor y plan divino.
2. El pecado separa al hombre de Dios
La realidad del pecado es universal y afecta a toda la humanidad:
“Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.” (Romanos 3:23)
Esto significa que todos hemos fallado en vivir de acuerdo con la voluntad de Dios y eso nos separa de Él. El pecado no es solo una acción mala, sino una condición que rompe la relación íntima que Dios desea tener con nosotros.
La consecuencia del pecado es muy seria:
“Porque la paga del pecado es la muerte.” (Romanos 6:23)
La muerte aquí no solo es física, sino espiritual, la separación eterna de Dios. Sin embargo, Dios, en su amor, ofrece una solución para esta situación.
3. Jesucristo es la solución de Dios para el hombre pecador
Aunque el pecado nos separa de Dios, Él no nos dejó sin esperanza. Dios mostró Su amor de manera suprema:
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8)
Jesucristo murió en nuestro lugar, pagando el precio que merecíamos por nuestros pecados, para restaurar la relación rota con Dios. A través de Jesús, Dios llega al hombre y ofrece perdón, vida nueva y reconciliación.
Pero saber esto no basta. La fe debe ser personal, una respuesta de corazón que transforma nuestra vida.
4. Es necesario recibir a Jesucristo como Señor y Salvador personalmente
Dios nos invita a abrir la puerta de nuestro corazón a Jesucristo:
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré en él.” (Apocalipsis 3:20)
Esta es la promesa de Dios: Él está esperando nuestra respuesta. La condición para recibir esta vida nueva es creer y aceptar a Jesús:
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12)
¿Cómo recibir a Jesucristo? La Biblia nos enseña que cuando pedimos a Dios conforme a Su voluntad, Él nos escucha:
“Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye; y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” (1 Juan 5:14-15)